Mole Verde


Hay un pequeño resquicio en la memoria que es una vuelta incesante de recuerdos, de aromas, que con el tiempo se hacen cada vez más y más presentes.  Notas perdidas entre los días que se han ido, risas, juegos, carreras por el enorme pasillo hacía la cocina, para desear tropezar con sus faldas lisas de colores vibrantes que cubrían sus rodillas.  

Su mirada llena de misterios que nunca alcanzaré a descifrar, sus palabras llenas de historias y caminos, de leyendas de su (mi) tierra, de como las manecillas del reloj, pueden engañarse, si somos lo suficientemente buenos para lograr que la vida nos regale instantes que siguen flotando a nuestro alrededor en una sola sonrisa.

Ese gesto dulce y sereno que cobijaba cualquier duda, un faro al que los antojos y las pequeñas penas que nos agobiaban, entre sus mimos siempre se volvían polvo de mazapán o agua de frutas,  que sorbo a sorbo, hacían del día, algo más sencillo.

Sonando bajito..."Tiempo pequeño".





Mole Verde.


Ingredientes:

  • 150 grs. de pepitas de calabaza sin cáscara.
  • 1 manojo de cilantro.
  • 1 calabaza pequeña /calabacín(opcional)
  • 1 chile poblano (pueden usar un pimiento bien verde).
  • 1-2 dientes de ajo pequeños.
  • 1/4 de cebolla mediana.
  • 4-5 tomates verdes.
  • 1-2 chiles serranos (son opcionales, estos se usan cuando se quiere dar un punto de picante al mole).
  • Pimienta verde.
  • Una pizca de comino.
  • Sal de mar.
  • 1 litro de caldo de cerdo (si usan otra carne, conservar ese caldo o bien un buen caldo de verduras).
  • 30 grs. de manteca de cerdo /aceite vegetal.
  • 250 grs. de costilla de cerdo.
  • 250 grs. de pierna de cerdo cortada en cubos.

**Pueden usar en lugar de carne de cerdo, pollo, pavo o bien verduras, como champiñones, elote y/o chayote, previamente cocidos.

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Preparación:

  1. Cocer la carne en agua suficiente, con pimienta, laurel, ajo y orégano, hasta que esté suave, aproximadamente, 40-60 minutos a fuego medio bajo. Conservar el caldo y reservar.
  2. Dorar la carne en un poco de manteca, escurrir el exceso de grasa y reservar cubierta.
  3. En otro poco de manteca, sancochar, la calabaza/calabacín, el chile poblano desvenado y cortado en julianas gruesas,  la cebolla, los ajos, chiles serranos y tomates verdes, durante 10 minutos. Reservar.
  4. Tostar las semillas en una cacerola de barro (o antihaderente) junto al comino y la pimienta. Reservar.





  1. En un metate  colocar el cilantro y una cucharada de sal de mar, machacar hasta tener una pasta fina, ir incorporando por a poco las verduras sancochadas en manteca, hasta tener una pasta suave, retirar del metate, y moler las semillas, pimienta y comino tostados, hasta tener una pasta consistente.
  2. Mezclar junto a la pasta de verduras y el cilantro con sal.
  3. En una cacerola profunda, sofreír la pasta del mole, en el resto de la manteca caliente, mantener un fuego bajo, para evitar que espese muy de prisa.
  4. Incorporar poco a poco el caldo de cerdo, hasta disolver la pasta, agregar la carne de cerdo que reservamos sin dejar de mover lentamente, incorporar un poco más de caldo o agua, si queda muy espeso.  
  5. Servir acompañado de tortillas y arroz al gusto.

** Pueden seguir los mismos pasos de la preparación, en un procesador de alimentos o licuadora.

** Si el mole les gusta sin tropezones, pueden colarlo, aunque incorporen menos caldo, si les gusta una salsa espesa.







La cocina de mi Abuela, siempre fue nuestro centro de reunión favorita, con el paso del tiempo, las personas, los momentos, incluso las sensaciones, han ido cambiando irremediablemente, cada vez que vuelvo a ella, algo dentro se encoje, quizás sea la edad, la familia cada vez más reducida o mi propia experiencia de vida.

Para remediarlo y recordarla como en sus mejores tiempos, siempre cocino algo que ella marcaba con su sabor único, y hoy, nada mejor para eso que un mole verde, una salsa espesa a base de hierbas aromáticas, especias, semillas y verduras, con un toquecito (si les gusta) de picante, que lo hace irresistible, con un color verde que conquista y al que podemos acompañar con carne o verdura, su sabor es único.   En cada familia o estado, hay una versión diferente, esta es la que hacía mi Abuela y es la que a mi más me gusta.  Espero que lo disfruten.

¡Que tengan mucha buena vibra, durante el resto de su semana!

7 comentarios

  1. Mi linda Mayte...ya eres una diosita hechicera a menudo, pero hoy te has convertido en una diosa dulce y tierna. Hermoso espacio el que has dedicado a tu abuela, mujer sobre mujer. El poema de entrada ya es hermoso y este epílogo conmueve intensamente. La receta es divina, estos verdes tan aromáticos. Te aseguro que estará pronto en mi mesa, homenaje de abuela, de admiradora, de gente que ama a los suyos y lo que les une, como las comidas familiares.
    Gracia Mayte, una entrada preciosa.

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  2. Mi querida Mayte, te he leído y despues a Abril, no tengo palabras para las dos. Es una preciosidad leerte. Qué suerte tenemos de tener esos recuerdos, ¿verdad? Tu receta es magnífica, ¿cuantos moles hay? yo tengo el negro de Oaxaca ufff qué interesante cocina, que maravillosas fotos y que buena vibra,como tú dices, nos traes siempre!! Adorable, bsss

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  3. Ohhhh siempre es un placer "verte" cocinar, pero hoy es especial, esos recuerdos de nuestras madres o abuelas en la cocina, esos aromas que nos transportan a esos momentos pasados, es fantástico. Igual de fantástica tu receta, mono color pero infinidad de olores y sabores.
    Un beso

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  4. Que añoranza me has despertado! recordando tu abuela yo recuerdo la mía... Y que delicia propones para homenajearla!
    Buen fin de semana!
    Marta

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  5. Eres genial, cuanto más te leo, más me gustan tus entradas, no sólo las recetas, sino lo que escribes, no es un blog, es un libro de tu propia experiencia. Cuanto me hubiera gustado a mi poder recordar recetas de mi abuela, las dos cocinaban muy bien, con una no vivía, estaba lejos, la veía los fines de semana y no pude aprovechar sus experiencias y la otra, mi abuela materna, sí que recuerdo las tardes que me pasaba en la cocina con ella, pero murió cuando yo tenía 14 años y no recuerdo nada más que el placer de estar con mi abuela haciendo comiditas. Un abrazo fuerte y gracias por compartir!!

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  6. ME QUEDO EMBELESADA SIEMPRE VIENDO TUS FOTOS .
    casi se me olvida leer la receta mayte un primor de blog
    autenticamente maravilloso un abrazo

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  7. Ayyyy, amiga mía, no puedo venir a tu casa sin que me hagas salivar y suspirar. ¡Eres mala malosa!
    De muy buena gana me zampaba un buen plato de tu mole verde.
    Tengo casi todos los ingredientes (el chile poblano, no, pero si vale el pimiento verde...), así que si un día de éstos tengo un ratito para esmerarme con esta receta, lo haré. Me falta tiempo, Mayte. Buffffffffffffffff
    Muchos besitos

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